
Sociedad
Asturiana
de
Filosofía
Avda.
de Galicia
31, 33005 Oviedo
Apto.
2037, 33080, Oviedo
16:30 horas.
Recepción y entrega de material
17 horas
Presentación de las Jornadas y conmemoración del 25 aniversario de la Sociedad Asturiana de Filosofía
Intervienen en el
acto: Gustavo Bueno, Alberto Hidalgo, Carlos Iglesias, Jorge Bustillo, Manolo
de la Cera, José Mª Laso, Gracia Noriega y Jorge González.
18 horas
"Gracián y la
Ética"
María Elena Cantarino
Suner
Investigadora del MCyT en la UCLM
Profesora-Tutora en la UNED Alzira-Valencia
19:30 horas.
Descanso
20:00 horas
“La ontología de El Colmugatorio de Baltasar Gracián”
Fernando Miguel Pérez Herranz.
Profesor Titular de la Universidad de Alicante.
9 horas
“Baltasar Gracián y el impío Bodino”
Alfonso Moraleja
Juárez
Director y Fundador
de Cuaderno Gris
10:15 horas
“Gracián y la
Guerra”
José Ignacio Gracia
Noriega
Periodista y
Novelista
11:30 horas
“La filosofía
crítica de Gracián”
Gustavo Bueno
Martínez
Profesor Emérito Honorífico de la Universidad de Oviedo
12:45 horas.
Descanso
13:00 horas
Mesa redonda “Ética, política y filosofía. En el 400 aniversario de Baltasar Gracián”: Intervienen todos los ponentes anteriores, coordina Alberto Hidalgo Tuñón, Profesor de filosofía de la Universidad de Oviedo
14 horas. Clausura y vino español.
Resumen de las conferencias:
La “Filosofía Moral” para Gracián es
“pasto de muy hombres, para dar vida a la prudencia” (El Discreto, XXV) y “pasto del juicio, centro de la razón y vida
de la cordura” (C, I, IV), es la que
debe estudiar un “discreto”, “en los sabios y filósofos, que nos la vincularon
en sentencias, apotegmas, emblemas, sátiras y apólogos” (D, XXV); y, entre ellos, se encuentran citados Platón, Séneca,
Epicteto, Plutarco, Esopo, Luciano, Alciato, etc.
Gracián, como gran observador
de la naturaleza humana, de su psicología y de su comportamiento, basará su
filosofía moral en la descripción del hombre como ser natural o en el análisis
de la "Moral anotomía del Hombre" (C,I,IX) para mostrarnos el camino (balizado por primores, realces, máximas, aforismos,
discursos, crisis,...) del pleno vivir que nos lleva a ser
"persona" (Oráculo manual,
af.1) y aun a "prodigio" con "ingenio fecundo",
"juicio profundo" y "gusto relevantemente jocundo" (OM, af.298).
Sus “reglas” o principios
éticos, frutos de la razón que aprehende -y no de una razón a priori y deductiva- y del conocimiento
de los afectos, tienen a la base diversas constataciones: "milicia es la
vida del hombre contra la malicia del hombre" (OM, af.13); "las cosas no pasan por lo que son, sino por lo
que parecen" (OM, af.99);
"hanse de procurar los medios humanos como si no hubiese divinos, y los
divinos como si no hubiese humanos" (OM,
af.251).
"La
ontología de El Colmugatorio de Baltasar Gracián".
En síntesis, la tesis
tiene que ver con la ontología a la que obliga el dogma de la
Transubstanciación y que fue defendida por los jesuitas. Gracián, que tiene una
amplia formación no sólo literaria y escolástica, sino también científica
moderna (por su relación con Vicenzio de Lastanosa), soporta su discurso en una
ontología que ha de hacer compatible la vida prudencial y la realidad
(ontológica) católica. Este aspecto ontológico es casi sistemáticamente
olvidado y por eso sorprende la obrita de El Comugatorio, que los
comentaristas no saben dónde colocarla (suelen decir: una obra de
devoción). Estas jornadas sobre Gracián podrían aprovecharse para dar las
gracias al aragonés por haber expuesto la ontología que hay detrás de su
"arte de vivir", cerrando así su proyecto intelectual: el político
para el imperio católico (El Héroe, Fernando el Católico...), el arte de
vivir de los hombres organizado por la razón católica (El
Criticón), y la realidad en la que está presente Dios, que se hace materia,
para el bien de los hombres (El Comulgatorio).
Tan sólo en dos ocasiones cita Gracián al tratadista Bodino. Las obras de este autor francés, que Gracián no lee de forma directa, conforman junto con Maquiavelo buenos ejemplos de "razón de establo". Nuestro análisis pretendrá, antes que nada, establecer las diferencias fundamentales entre el pensamiento político de Maquiavelo y Bodino, para, en segundo lugar, ver el rendimiento político que las ideas del pensador político pudieron tener en el Barroco español y concretamente en Gracián.
Dos hipótesis de trabajo guían esta comunicación: 1º. La importancia de la historia para la fundamentación política podría hacer del tacitista Botero un autor más afín a los intereses de Gracián que Bodino; 2º. la prudencia política, prolongación en última instancia de la prudencia ética, es sometida por Gracián y Bodino a las riendas de la prudencia cristiana.